


REAL HERMANDA SACRAMENTAL DE JESÚS YACENTE DEL PERDÓN,
MARÍA SANTÍSISMA DE LAS CANDELAS Y SAN FERNANDO REY

PARROQUIA DE LA PURIFICACION DE NTRA. SRA.
300 AÑOS DE HISTORIA
En el año 1747, el rey Fernando VI comienza la construcción del Real Sitio de San Fernando de Henares. Para su construcción había sido adquirido por la corona el enclave de Torrejoncillo y otras tierras colindantes.
Las noticias sobre este enclave son diversas, en concreto la documentación conservada en el Archivo de la Villa de Madrid, nos informa de este enclave. La noticia más antigua está fechada en 1481, y aparece nombrado también como Torrejón y con diversos apellidos: de la Ribera (o de la Rivera), del Jarama o de la Vega. En este pequeño enclave ya existía una pequeña parroquia dedicada a la Purificación de Nuestra Señora-
El primer documento escrito que nos proporciona noticias sobre el origen de nuestra parroquia data de 1712. El día 14 de mayo del mismo año se firma en Madrid la escritura de obligación para efectuar reparos en la Iglesia de Torrejoncillo de la Rivera. Recae la obra en Francisco Serrano y Francisco Ruiz, ambos maestros de la Villa de Madrid. Mediante esta escritura se comprometen a hacer y ejecutar la obra. Francisco Serrano se traslada al pequeño enclave de Torrejoncillo y tras un examen del templo establece que debe ampliarse la iglesia catorce pies, medida que equivaldría a algo menos cuatro metros y medio, la obra exige una fachada nueva, como la que tenía, con dos cuerpos, el inferior con dos huecos y el superior con uno, donde irían colocadas las campañas.
Otra de las fuentes gracias a las que conocemos la historia de nuestra parroquia se debe a Mauricio Puymedon, capellán de nuestro municipio en el año 1785. El Cardenal de Toledo Francisco de Lorenzana le encargó un informe completo sobre San Fernando y la vecina localidad de Coslada. Relata el capellán en su informe que la iglesia tiene la advocación de la Purificación de Nuestra Señora y que dista cerca de una legua del Pueblo Nuevo de San Fernando.
Sigue relatando que se desconoce cuándo y quién fundó esta población, pero que existen noticias de que en el siglo XV el sacerdote encargado de la parroquia pertenecía al Colegio Mayor de San Ildefonso, fundado en aquellas fechas por el Cardenal Cisneros y que eran ese colegio y la Universidad de Alcalá los encargados de pagar el salario anual del mismo.
Cuando en el año de 1747 se inician las construcciones del Pueblo Nuevo, junto a la Plaza cuadrada, hoy de España, se proyecta la construcción de la Plaza Redonda, hoy de Fernando VI. Esta última está concebida como espacio civil y religioso del nuevo municipio, ya que en ella se iban a construir el ayuntamiento y una colegiata dedicada a San Fernando. Pero el Pueblo Nuevo, a pesar de haberse plantificado lejos del río para evitar problemas de insalubridad parece que los tuvo, y esto unido a otros problemas organizativos, como la falta de vivienda cuando empezaron a llegar los primeros trabajadores hizo que diez años después, de su fundación las obras quedasen paralizadas quedando en la Plaza Cuadrada las zanjas de los cimientos de la Colegiata.
El culto en el Real Sito de recién fundación se mantuvo en la antigua parroquia de la Purificación de torrejoncillo, pero prono los problemas saldrían a la luz. Así en 1771 el gobernador del Real Sitio, D, José Almanza atendiendo las peticiones del sacerdote se dirige al rey para pedir que se traslade el culto de la antigua poarrouia de Torrejoncillo ya que no había casi asistencia de feligreses, al haberse quedado el enclave casi deshabitado y estando la mayoría de la población en el Pueblo Nuevo de San Fernando, lo cual implicaba que al haber culto en la capilla los habitantes por comodidad acudieran a esta a celebrar la eucaristía.
Las primeras obras de la capilla de la Real Fábrica se inician en 1748. ya que para el traslado del culto a la capilla se debían hacer una serie de obras, así se abrió en la misma una puerta que daba acceso a la capilla desde la Plaza cuadrada, se le añade una espadaña con huecos para dos campanas, una grande y otra pequeña y un reloj que marcara la jornada laboral de los habitantes del municipio. A partir de este momento el mantenimiento del culto pasa a manos de la Real Hacienda.
También sabemos cuales eran las imágenes expuestas al culto: dos tallas de la Virgen de la Candelas, una grande en el alar mayor y otra pequeña que se saca en procesión, una de San Fernando, otra del Cristo del Amparo, una de San José y varias del niño Jesús. También había cuadros de distinta temática siendo uno de los de mayor devoción el de la Virgen de la Soledad, al tener altar propio. La virgen de Buen Camino también debió tener gran devoción entre los habitantes ya que en el año 1865 se proyecta un altar para que la imagen reciba culto. La capilla no fue ajena al paso del tiempo, siendo necesarias reparaciones a lo largo de su historia. En 1870 la corona cede al municipio la titularidad de la parroquia y reparte su ajuar entre otras fundaciones reales así como la obligatoriedad de repararla y mantener el gasto del culto. Sin duda una mala situación que deja a la parroquia muy dañada, pero no obstante consigue salir adelante.
La capilla se convirtió pues en la Parroquia del Real Sitio durante mucho tiempo, pero en la Guerra Civil la capilla es destruida y se pierden todas las imágenes, su ajuar y todo su mobiliario, salvándoe apenas una veintena de objetos variados. Comienza un largo camino para volver a tener una parroquia. En un principio se asiste a misas de campaña, celebradas en camiones militares en la Plaza de España, posteriormente será el convento e incluso la sala capitular del ayuntamiento la que se utilice para celebrar la Santa Misa.
Al acabar la guerra, va cuajando la idea de fabricar una nueva iglesia o reconstruir la anterior. D. Nazario de Calonge cede unos terrenos para la construcción de la misma junto a la construcción de viviendas protegidas. El día 9 de abril de 1946 se coloca la primera piedra, pero la escasez de presupuesto hizo que a los seis años se abandonase el proyecto. Otros proyectos surgirán durante los años siguiente, pero ninguno verá la luz.
La parroquia actual.
El día 10 de enero de 1965 se inaugura el actual templo, se trata de una iglesia modesta, donde se busca la sensación de austeridad. Es una construcción típica de la época dejándose actuar a la sinceridad de los materiales.
El proyecto original es del arquitecto Luis Cubillo de Arteaga y su coste ascendió a 1.923.192,85 pesetas. El coste de la misma fue pagado por los vecinos de San Fernando de Henares, a través de suscripciones mensuales. También los grupos de jóvenes de la época trabajaron afanosamente para recaudar fondos haciendo obras de teatro y todo tipo de festivales.
Por citar algunas de sus medidas a modo de anécdota, la iglesia tiene 30 m de largo y 14 m de ancho con una superficie de 457,59 metros cuadrados.
En un principio, la iglesia tendría una torre de ladrillo adosada, proyecto que se abandona y se decide construir el campanario actual, compuesto por cinco filas de tres campanas cada una. Se tiene el proyecto de mecanizar este campanario para su uso.
Las piedras graníticas de la entrada que cierran el conjunto del templo se hallaban ubicadas en la entrada de la Huerta Chica y fueron donadas a la parroquia por el propietario de la finca D. Pedro García Benedicto.
La entrada al templo está decorada en su parte superior izquierda con una serie de azulejos pintados en los que podemos ver en la parte superior un ángel; con la leyenda en latín “PARA MAYOR GLORIA DE DIOS”; debajo Fernando III el Santo, patrón del municipio y debajo al hijo de éste Alfonso X el Sabio.
Casi con seguridad la pila bautismal que posee la parroquia sea la de la antigua adosada a la Real Fábrica, según varios testimonios orales y el desgaste que presenta la pila de granito en su exterior.
En el atrio de la parroquia podemos contemplar una imagen del Sagrado Corazón de Jesús. Esta imagen era el ornato central de una fuente situada en los jardines del antiguo Colegio del Pilar. Tras su adaptación a sala de exposiciones la imagen es trasladada a la parroquia junto con su base y desde entonces es esta imagen la que con los brazos abiertos acoge al pueblo que se reúne para celebrar la eucaristía.